La Torre Eiffel , el Coliseo romano, las ruinas de Machu Picchu, el Obelisco de Buenos Aires, la pirámides de Egipto, el Taj Mahal en India o la Gran Muralla China. Todo el mundo te espera.

Viajar en nuestros días se ha transformado en un placer, un hobbie y una manera de conocer nuevos lugares, gentes y culturas. No solo expandimos nuestro entendimiento, sino que nos abrimos y tenemos experiencias que de otra manera no hubiésemos tenido.

Incluso con una mala experiencia, uno aprende, y tiene algo que contar. Muchas veces en un viaje, sale todo según los planes, y no se tiene ninguna “aventura”, propiamente dicha. En cambio, cuando surge algún problema, (no digo algo grave como romperse una pierna o tener un accidente, sino algo más pequeño), uno tiene mucho que contar sobre el viaje y las experiencias vividas.

Muchos grandes pensadores y escritores han desarrollado su prosa y su pensamiento gracias a los viajes que realizaron. El mismo Goethe, se vislumbró con los paisajes de Italia, y luego de la campiña francesa,  escribiendo dos libros al respecto (“Italianische Reise” o Viaje Italiano y “Kampagne in Frankreich” o Campiña en Francia). Un poco más ligado a las letras en español, y también influenciado por sus viajes, fue el argentino Jorge Luis Borges, que viajó durante toda su vida, leyendo y descubriendo todo sobre las diferentes culturas en las que vivió, aprendiendo idiomas, y aumentando su conocimiento del mundo.

En otras épocas, eso de viajar por el mundo, era solamente para gente con mucho dinero, pues no estaba previsto que los viajes fueran para las masas. Si se viajaba, se hacía por obligación o necesidad, persecución política o religiosa, trabajo, entre otras tantas miles de razones. Si vieron la película de Titanic, se darán cuenta que solamente la gente rica viajaba por placer, mientras que el resto del vulgo lo hacía en las peores condiciones. Pobre Jack

Y ya que hablamos de películas , viajar te permitirá también conocer todos esos lugares donde se filmaron tus películas favoritas, o donde grandes escenas se hayan rodado. Si vas a Hollywood, verás que una de las razones más importantes de los turistas es justamente esa.

Mucha gente dice no querer viajar a tal o cual país por no poder dominar el idioma del lugar. El miedo se basa en no poder encontrar un hotel, o poder comer, o comunicarse con los locales, o perderse y morirse de hambre, ¡quién sabe!

Te damos entonces una lista de consejos para viajar a un país cuyo idioma no conozcas:

  • Infórmate sobre las costumbres (sobre todo en esos países donde la religión es importante), tipos de saludos, consumo de alcohol, etc.
  • Apréndete las frases típicas y más comunes
  • No intentes pasarte de listo (como turista sin poder hablar el idioma, tienes todas las de perder en sea cual sea la situación).
  • Ir con una actitud abierta, con paciencia y mucho humor.

Si puedes planear el viaje con tiempo, lo mejor será que tomes un curso acelerado del idioma. Pero ante cualquier eventualidad, el inglés será una herramienta invaluable al momento de viajar.

Ps: Datos curiosos: los japoneses hacen una reverencia para saludar porque sudan por las manos (la estadística dice que la hiperhidrosis en la población es 9 veces más alta que en el resto del mundo), los búlgaros dicen que no cuando dicen que si, cuando asienten con la cabeza. ¡Qué mundo loco!

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