En la era completamente digitalizada de comunicación instantánea en la que vivimos se han perdido muchas costumbres y hábitos que las personas solían tener. Una de ellas es la de escribir cartas, o tarjetas a mano, y mandarlas por correo.

En los últimos años antes de la masificación total del internet en todos los estratos de la vida humana, empresas internacionales organizaban intercambios de direcciones para que jóvenes de diferentes países del mundo pudiesen conocerse, sin necesidad de salir de su casa.

La imaginación, la curiosidad, las ganas de escribir, todos esos valores se han perdido un poco gracias a la instantaneidad de la información. En la época antigua, mientras las cartas llegaban a destino se empezaban a crear diferentes teorías sobre lo que pasaba en tierras lejanas, hasta recibir una confirmación (o no) de lo que realmente pasó. Hoy puedes viajar por todo el mundo, sin necesidad de salir de tu casa.

Hasta en un capítulo de los Simpsons (Cabo de Miedo) se hace una alusión a los pen friends, en donde Lisa recibe una carta de su amiga Anya :

“Querida Lisa, al escribir esta carta estoy muy triste. Nuestro presidente ha sido derrocado y…. (cambio de voz) suplantado por el benévolo general Krull. Todos amamos a Krull y su nuevo régimen. Con amor: Niñita.”

Sin embargo, puede decirse que existe hoy por hoy una nostalgia por las cartas y por las tarjetas o postales, que muchos sitios web ofrecen servicios para poder tener información de gente a la que poder escribirle, y a las que mandarle cartas. Un servicio muy inteligente que utiliza el medio que destruyó al primero, pero bueno, otra de las ironías de la vida.

Un servicio un poco bizarro es uno que también se ofrece en algunos sitios web, en donde puedes enviar postales a diferentes personas (que no conoces) pero a los que les cuentas del lugar que estás visitando. Digo que es un servicio un poco raro, porque uno siempre tiene algún pariente, cercano o lejano, a quien poderle dedicarle una postal, o sino, algún amigo (nuevamente cercano o lejano). No hace falta buscar desconocidos para poder tener a alguien a quien escribirle. Existe, lo que confirma que hay gente que utiliza el sistema. Cualquier iniciativa es válida, supongo…

Depende del país donde busques gente, el sitio varía, y son pocos los sitios que organizan bases de datos internacionales, por lo que te recomendamos que una vez que sepas el país donde quieres conocer gente, que te atengas a esa búsqueda en Google.

No siempre podrás encontrar gente que hable tu idioma, y muchas veces, la gente más interesante habla otro idioma. Aprender a hablar otra lengua, aunque sea una tercera lengua compartida por los dos escritores de cartas como puede ser por ejemplo el inglés, se transforma en una herramienta muy importante. Si quieres que un parisino te cuente sobre la Torre Eiffel lo mejor será que sepas francés; si prefieres que un romano te cuente sobre el Coliseo en su ciudad, deberás aprender italiano.

Aquí tienes un sitio donde te explican paso a paso cómo conseguir un penfriend.  ¡Mucha suerte!

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